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Friday, July 3, 2009

`A respirar veneno hasta 2010: Urgen proyectos para reducir las 4.000 ppm de azufre en el diesel colombiano ´

Publicado por Equipo del concejal Santiago Londoño Uribe | Abril 4, 2008

A partir del mes de julio en Medellín se consumirá un diesel de 1.000 ppm de azufre, el primer trimestre del 2009 la cantidad bajará a 500 ppm y después del 2010 la ciudad y el país tendrá un máximo de 50 ppm de azufre en su diesel. Esos son los propósitos para que la región no se siga intoxicando con su propio aire.

El centro urbano de Aburrá se ubica en un estrecho valle donde los vientos no alcanzan a arrastrar la contaminación que se produce. Las ingentes emisiones contaminantes se acumulan en el aire que respiran sus habitantes.

El diesel o Acpm es, como ratifica Ecopetrol, el combustible de mayor consumo en el país y el que utiliza todo el parque automotor pesado y de servicio público colectivo. Es también uno de los mayores generadores de Material Particulado o PM10 (Partículas Menores de 10 micrómetros de diámetro), que penetran fácilmente al organismo a través de las vías respiratorias, ocasionando infecciones y enfermedades.

El azufre, tan estigmatizado en el imaginario popular, es uno de los elementos que compone al diesel y que contribuye en mayor medida a la generación de esa emisión de partículas contaminantes a la atmósfera.

La relación es simple. A mayor cantidad de azufre en el diesel, mayor cantidad de óxidos de azufre como residuos de la combustión, óxidos a los que se atribuye consecuencias como la lluvia ácida, las reacciones cancerígenas en la piel y órganos, la corrosión de edificios, entre otras afectaciones.

Sin azufre el diesel no sería el combustible ideal, pero sí sería bastante más sostenible para el medio ambiente y menos dañino para la salud. Como sí lo tiene, el propósito ahora es hacer que tenga la menor cantidad posible.

Se reclama el propósito
La región del Valle de Aburrá consume un diesel compuesto por 4.000 partículas por millón (ppm) de azufre, mientras que los niveles máximos sugeridos por la Organización Mundial de la Salud (OMS) son de 50 ppm.

En el diesel de Bogotá son 1.000 las ppm de contenido de azufre; en los países africanos son 500 y la Unión Europea, no contenta con las 30 ppm que tiene hoy, se trazó el 1 de enero del 2009 como fecha límite para que su diesel tenga un contenido máximo de 10 ppm de azufre.

Ya en octubre del año pasado el Colectivo Ambiental de Antioquia lo diría. “En Medellín se consume el combustible más contaminante del mundo”, y encontramos que estaban en lo cierto. Eso lo dijeron en los días en que en el país, con excepción de Bogotá, se consumía un diesel de 4.500 ppm de azufre, 500 más de las que se consumen hoy.

Ecopetrol – Acciones en marcha

En julio de 2010 comenzará a regir la resolución 1180 de 2006 de los Ministerios de Medio Ambiente y Minas y Energía, que exige a Ecopetrol reducir la presencia de azufre en los combustibles.

Para cumplir con sus obligaciones, Ecopetrol adelanta un plan que contempla inversiones por 2.500 millones de dólares.

A través de la mezcla de diferentes corrientes o “blending”, la producción del diesel que se consume en el país pasó de las 4.500 ppm de azufre que tenía hasta el año pasado, para tener hoy 4.000 ppm. A partir del próximo mes de julio esa cantidad se reducirá a 3.000 ppm.

Pero el principal reto es lograr disminuir la presencia de azufre en el diesel a sólo 50 ppm. Eso será posible con la puesta en funcionamiento del proyecto de hidrotratamiento en la refinería de Barrancabermeja, que actualmente avanza en su primera fase de construcción y para la cual se requiere una inversión que asciende a los 400 millones de dólares.

Allí, el combustible ingresará a las nuevas unidades donde se le inyectará el hidrógeno, se le retirará el azufre y luego se recuperará en forma líquida.

En esos días también, la capital colombiana estrenaba un diesel en principio de 1.200 y posteriormente de 1.000 ppm de azufre, gracias a un acuerdo firmado entre el Ministerio del Medio Ambiente y Ecopetrol. Esa mejora le costó 1.500 millones de dólares al Gobierno Nacional, así lo anunció entonces el servicio de información del Ministerio de Medio Ambiente y así quedó consignado en el “Pacto para mejorar la calidad del aire en Bogotá”, suscrito el 7 de febrero de 2007.

De cualquier manera el Acpm de Bogotá, aunque bastante menos contaminante que el de Medellín, tampoco llega a ser un combustible que responda a las normas ambientales internacionales. Es como se preguntó un ‘blogger’ bogotano, “¿o sea que la basura que respiramos aquí, es menos basura que la de otros lados?”

Por si fuera poco

Además de consumir un diesel de pésima calidad, a la situación ambiental del Área Metropolitana se suma un agravante. El centro urbano de Aburrá se ubica “en un estrecho valle en la Cordillera de los Andes a 1500 msnm (metros sobre el nivel del mar) y los vientos no alcanzan a barrer toda la contaminación que las fábricas y automotores producen diariamente”, señaló Julio Zuluaga, integrante del Colectivo Ambiental, en el informe que sacó a la luz pública la problemática de la calidad del diesel.

De acuerdo con Francisco Eslay Macea, ingeniero de petróleos experto en ingeniería ambiental, la corriente de vientos de norte a sur es más fuerte que la que corre de sur norte y el encuentro que se produce ente ambas hace que la contaminación arrastrada se concentre principalmente en los sectores del sur: en Guayabal, El Poblado e Itagüí.

“El Valle de Aburrá es la región más contaminada de Colombia y una de las más contaminadas en Latinoamérica –según el Banco Mundial-, porque las emisiones contaminantes además de ingentes, son acumulativas”, dijo el experto.

Esa situación explica las más de 76 mil consultas y la muerte de 33 niños por causa de Infecciones Respiratorias Agudas (IRA) en Medellín en el último año, según reportó la Secretaría de Salud Municipal. (De click al siguiente link para continuar):

Se construye la solución
La contaminación en la región metropolitana requiere correctivos apremiantes y eso lo reconocen las autoridades ambientales de la ciudad y del país, que ya comenzaron a tomar medidas.

Ecopetrol es el que mejor respuesta debe ofrecer, y para ello ya emprendió la construcción de una planta de ‘hidrotratamiento’ en Barrancabermeja para disminuir al mínimo posible la cantidad de azufre en el diesel colombiano. Así lo reportan los informes periódicos de la estatal.

La meta es tener la planta funcionando a finales del 2010, entonces Ecopetrol distribuirá para todo el país un combustible que llegará a tener 50 ppm de azufre. Sin duda, una calidad deseada, pero que sólo se podrá tener hasta después del 2010.

Mientras tanto la situación apremia, las enfermedades aumentan y el ecosistema lo clama. Mejor dicho, una solución pa’ mañana es tarde.

Ecopetrol está trabajando en el proyecto que reducirá las 4.000 ppm del diesel que se consumen en el país, a 50 ppm. El inconveniente es que se demorará hasta el 2010, y la situación actual del ambiente en el Área Metropolitana es apremiante.


Emisiones – Efectos sobre la salud

Acetaldehído, benceno, formaldehído, plomo inorgánico, compuestos de manganeso, compuestos de mercurio, monóxido de carbono, óxidos de sulfuro (u óxidos de azufre), compuestos de cianuro, metanol, fenol y arsénico, son algunos de los elementos o compuestos que se mezclan como finas partículas en las emisiones de diesel. Son tan pequeñas esas partículas que pueden ser aspiradas fácilmente. Las más diminutas entran a los tejidos más profundos de los pulmones. Algunas nunca son eliminadas y se acumulan en los pulmones y ganglios linfáticos.

La exposición a emisiones de diesel en grandes concentraciones además de aumentar el riesgo de sufrir cáncer de pulmón, puede causar a corto plazo enfermedades respiratorias, fatiga, sentido de olfato alterado, irritación de los ojos, nariz y garganta, dolor de cabeza, náusea, acidez estomacal, entre otras afectaciones.

Diagnóstico – Por encima de las normas

De acuerdo con estudios adelantados por el Área Metropolitana, en el 2005 se estaban emitiendo 224,774 toneladas de gases contaminantes y material particulado anualmente. Entonces había 350 mil vehículos, hoy la ciudad supera los 720 mil automotores.

Datos más recientes señalan que en Medellín se respira un promedio anual de 74Ug/m3 (microgramos por m3) de concentraciones de material particulado respirable PM10 (partículas Menores de 10 micrómetros de diámetro) promedio anual, cuando la norma establece una concentración máxima de 70 Ug/m3.

“Estamos permanentemente por encima de las normas, no solamente en material particulado o en contenido de azufre en el diesel, sino en varios indicadores de contaminación”, reconoce Olga Lucía Tobón, subsecretaria de Planeación de la secretaría de Medio Ambiente de Medellín.

El diagnóstico obtenido del monitoreo a la calidad del aire en la región de Aburrá, indican que el tráfico automotor es el gran responsable de la condición ambiental actual de la región, pues aporta el 66% de las emisiones contaminantes.

“Para disminuir la contaminación atmosférica en el Área Metropolitana, se tiene que hacer de todo”, agrega la subsecretaria de Medio Ambiente.

‘Se tiene que hacer de todo’

“Aunque se estiman medidas para mejorar el combustible, estas no son suficientes para disminuir los niveles de contaminación”, anotó el Secretario de Tránsito y ex director del Área Metropolitana Ricardo Smith Quintero, tras señalar que la baja velocidad con que se mueve el transporte en la ciudad, el mal mantenimiento del parque automotor y las malas prácticas de conducción, también contribuyen a las emisiones contaminantes.

Por ello señaló que se invertirán más de $55.644 millones para atender la problemática de la movilidad y la relación de los ciudadanos con ésta para disminuir los impactos en el medio ambiente.

De esas acciones que se inscriben en el programa “Medellín Cuida su Aire” se destacan la promoción de políticas e incentivos para la reconversión a gas natural vehicular, la promoción para el uso de medios de transporte masivos o alternativos, capacitaciones sobre las buenas prácticas de la conducción, la instalación de dispositivos de control de emisiones en los vehículos, la chatarrización de buses y la puesta en marcha del Sistema Integrado de Transporte del Valle de Aburrá (SIT-VA), entre otras estrategias.

También se están estudiando algunas propuestas que de ser aprobadas empezarían a aplicar a partir del segundo semestre de este año, como lo son normalizar el pico y placa para las motos, instaurar el pico y placa ambiental o restringir la circulación de las motos de dos tiempos.

En julio serán 1.000 ppm
Mejorar la calidad del combustible requiere de cuantiosas inversiones y de tiempo para un óptimo montaje logístico, pero con el ejemplo del cambio en Bogotá queda claro también que se necesita el ‘empujoncito’ de la voluntad política.

Aunque no es directamente la Administración Municipal la que debe solucionar el conflicto, como el Valle de Aburrá no se vio beneficiado con el acuerdo entre el Ministerio de Medio Ambiente y Ecopetrol, sí se requiere esa gestión administrativa y resulta que esa gestión ya se dio.

El alcalde Alonso Salazar anunció hace algunos días un acuerdo entre el Municipio de Medellín y Ecopetrol, en el que se estableció que para el segundo semestre de este año, Medellín deberá estar consumiendo un diesel de 1.000 ppm de azufre y para el primer trimestre del 2009, uno de 500 ppm.

“Nos tenemos que adelantar a los desarrollos que propone Ecopetrol para el 2010 porque nuestra situación ambiental requiere de soluciones urgentes. Ahora sólo nos queda esperar unos desarrollos logísticos para recibir el combustible esta segunda mitad del año”, indicó Olga Lucía Tobón, subsecretaria de Planeación de la secretaría de Medio Ambiente de Medellín.

Pero como la planta de hidrotratamiento se demora todavía unos tres años, Ecopetrol, para cumplir su promesa, tendrá que importar diesel de óptima calidad y mezclarlo con el que se produce en Colombia hasta alcanzar los resultados de su compromiso.

Sin embargo la estatal Ecopetrol aún no define cuántos barriles adicionales a los 15.000 de diesel ‘de alta calidad’ que se importan cada día para mezclarlo con el combustible que se distribuye en Bogotá, tendría que importar para abastecer a la región de Aburrá. De hecho no ha definido si en efecto importará barriles adicionales o si usará una parte de esos que ya recibe diariamente.

El 9 de abril la Mesa de Control Ambiental de la región de Aburrá se reunirá con Ecopetrol y allí le pedirá definiciones, porque como las metas ya están trazadas, lo que urge ahora es que Ecopetrol ratifique su compromiso para que exista plena seguridad de que en los próximos meses en Medellín y el Área Metropolitana se dejará de respirar veneno.

Investigación – Emisiones afecta a niños
El estudio “Patologías respiratorias en niños preescolares y su relación con la contaminación atmosférica. Municipio de Medellín, 2007”, realizado por la secretaria de Salud de Medellín, la Universidad Medellín y la Universidad CES, establece la asociación entre los niveles de concentración atmosférica de agentes contaminantes en Medellín, y la presencia de patologías respiratorias en niños escolarizados con edad igual o menor a seis años, entre el 1 de marzo y el 31 de octubre de 2007.

El resultado: El 50% de la población de estudio presentó una infección respiratoria o una crisis asmática durante el periodo de seguimiento. El riesgo de sufrir infecciones respiratorias o crisis asmáticas en estos niños aumenta en un 49,3%.

Los costos evitables de la atención de estas patologías se reflejan en 30.796 consultas anuales que podrían prevenirse por esta causa, cuyo tratamiento genera costos directos al Sistema General de Seguridad Social en Salud (SGSSS) por un valor superior a los $7 mil 350 millones.

Artículo publicado en el periódico El Mundo, el viernes 4 de abril de 2008. Para ver el texto en su link original, dé click aquí.

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